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Actualizacion politica y doctrinaria para la toma del poder

Fragmentos del testimonio fílmico realizado por el Grupo Cine Liberación: Fernando Pino Solanas, Octavio Gettino y Gerardo Chango Vallejo.
Se han quitado las referencias directas al Justicialismo y se han modificado algunas expresiones a fin de dejar un texto mas universal y no dirigido al movimiento peronista. Para darle un caracter mas general dentro de lo posible sin alterar demasiado el pensamiento del general Juan Peron.
Las modificaciones fueron hechas por mi, que si bien puedo discrepar en algunos conceptos, considero muy interesante el testimonio y decidi publicar esta adaptacion intentando no alterar el mensaje. La version original puede encontrarse de forma gratuita en internet en varios sitios. Tambien se consigue en internet la filmacion.
La unidad y la identificación del enemigo. El problema de la liberación.

Es indudable que el capitalismo que se instaura como sucesor del medioevo, trae consigo la empresa, la máquina que modifica extraordinariamente la actividad de la comunidad.

La etapa capitalista
No podemos negar que en los dos siglos de acción del capitalismo, el mundo -técnica y científicamente- ha progresado más que en los diez siglos precedentes.Aunque, indudablemente, ese progreso ha gravitado sobre las espaldas de los pueblos, que han vivido sacrificados y miserables durante esos dos siglos. Llegamos a este momento en que se ha producido una gran revolución, con aspiraciones de ser revolución mundial, la Revolución Rusa, y que un sinnúmero de revoluciones ha explotado en el mundo como reacción contra ese sistema, que impone el sacrificio de los pueblos para el avance científico y técnico de la humanidad.

La etapa socialista
Indudablemente que hoy los pueblos están muy esclarecidos en razón de los medios de comunicación; de la televisión, de la radio, los diarios, las revistas, en fin... Eso ha esclarecido las masas populares que han llegado a darse cuenta de que se prepara para el futuro otro sacrificio semejante, para también obtener un progreso parecido. y ya no quieren los pueblos que eso se realice sobre el sacrificio, el dolor, el hambre y la miseria de ellos.Entonces es necesario que los pueblos trabajen con un grado de dignidad, para un progreso técnico y científico de la humanidad, que quizá no sea tan grande como el que ha venido asegurando el capitalismo, pero, por lo menos, que no sea sobre el sacrificio de nadie. Pueblos felices, trabajando por la grandeza de un mundo futuro, pero sin sacrificios y sin dolor. Que eso es lo humano, que eso es lo natural, y que es también lo científico.

El antiimperialismo del Tercer Mundo

L
a evolución de la humanidad ha ido hacia integraciones mayores: del hombre a la familia, la tribu, el estado primitivo, el estado feudal, la nacionalidad.La etapa que sigue: continentalismo. Y la última integración, que es el universalismo como aspiración de una humanidad realizada.

Liberación nacional y social Liberación continental
La continuidad de la vieja guerra por la segunda independencia

En nuestro país no es un secreto para nadie que el imperio inglés se fundó sobre los despojos del imperio espanol. Nosotros, colonia espanola, pasamos a ser colonia inglesa.

La línea entreguista
Por eso en la Argentina ha habido una línea anglosajona y una línea hispánica. La línea hispánica ha sido la que siguió con la idea independentista, la otra es la línea colonial.

La línea nacional
Y en nuestro país la línea nuestra es la línea, diremos, de la Primera Junta, que era independentista. De Rosas que defendió eso, de Irigoyen, que fue otro hombre que también defendió eso.
Todos los demás gobiernos argentinos han pertenecido a la línea anglosajona y la han servido, de una manera directa o indirecta. De manera que todo esto tiene una continuidad histórica, porque los países están viviendo el reflejo del resto del mundo.


La integración latinoamericana La Patria Grande
Hoy vemos auspiciosamente surgir revoluciones salvadoras en varios países hermanos del continente: Cuba, Chile, Perú, son dignos espejos en los que han de mirarse muchos otros latinoamericanos que luchan por la liberación.
Ahora es preciso que, sin pérdida de tiempo, se unan férreamente, para conformar una integración que nos lleve de una buena vez a constituir la patria grande que la historia está demandando desde hace casi dos siglos, y por la que debemos luchar todos los que anhelamos que nuestros actuales países dejen de ser factorías del imperialismo, y tomen de una vez el camino de grandeza que nos corresponde por derecho propio.

El futuro de un mundo superpoblado, y super industrializado será de los que dispongan de mayores reservas de comida y materia prima. Pero la historia prueba que tales reservas son solución sólo si se las sabe y se las quiere defender contra el atropello abierto o disimulado de los imperialistas.

Sacrificar pasiones e intereses
Es indudable que el hombre no puede ser perfecto, entonces tiene sus pasiones y tiene sus intereses. Las pasiones y los intereses individuales son los que desvían y deforman la actuación. Porque no podemos pedir que haya un santo o un héroe, ésos no salen todos los días. Es bastante con que sea un hombre con sentido y con sentimientos. Es lo que más podemos exigir.
El defecto más grande de todos será no ser un hombre del pueblo.

En la política esto es tan cierto como en la vida.

"Que todos sean artífices del destino común, pero ninguno instrumento de la ambición de nadie".


Compańeros y aliados, traidores y enemigos
Quien no lucha contra el enemigo ni por la causa del pueblo, es un traidor. Quien lucha contra el enemigo y por la causa del pueblo, es un compañero. Y quien lucha contra un compañero es un enemigo o un traidor.
Dice Mao Tsé Tung que el que lucha contra un compañero es que se ha pasado al bando contrario.

Ahora hay que tener en cuenta que cuando aparece un hombre dentro de un movimiento que lucha contra otro hombre del Movimiento puede ser que se haya pasado de bando. Pero generalmente defiende un interés no un ideal, porque el que defiende un ideal no puede tener controversias con otro que defiende el mismo ideal.
Es que en la política además de los ideales juegan los intereses, desgraciadamente. Cualesquiera que sean sus intereses no deben estar sobre el ideal que todos defendemos y por el cual todos debemos luchar.
La conducción debe ejercer sobre todas las fuerzas -sin violencia- su acción persuasiva. Es decir, que el que conduce el conjunto debe ser una suerte de Padre Eterno que bendice urbi et orbe, e influenciar a todos para que esa bendición los alcance en forma de encaminarlos hacia el objetivo y desviarlos de los objetivos sospechosos, que sostienen intereses parciales, porque en política, sobre todo en el ambiente dirigente, es donde están todos los problemas; en la masa no hay ningún problema. Es que entre los dirigentes sucede que a menudo cada uno de ellos lleva un gallito bajo el brazo, y defien
de sus intereses y los intereses de su gallito. Esto es, indudablemente, en este momento perceptible. Pero debe ser corregido.
Cuando hay dirigentes que no están en lo que están todos los demás dirigentes, hay que desconfiar de ellos. Esos andan en algo inconfesable, aunque den otras razones.

El Movimiento se encarga de aplicar las sanciones.

Los que trabajan en todos los frentes de superficie, a los que trabajan, digamos, en organizaciones de activistas, con todos...Todos están luchando por lo mismo, porque el dispositivo de la lucha táctica necesita estar articulado: unos están en una acción contemplativa, otros están en una acción de superficie, otros están en una acción violenta y activa, otros se están preparando para la futura acción con estudios tecnológicos, etc. Cada uno de ellos está trabajando para lo mismo.

Identificar aliados y enemigos
Un aliado es el que trabaja por la misma causa que trabajamos nosotros. También lo dice Mao: -Lo primero que el hombre ha de discernir cuando conduce es establecer, claramente, cuáles son sus amigos y cuáles sus enemigos.
Todo el que lucha por la misma causa que luchamos nosotros, es un companero de lucha, piense como piense.

Los enemigos de la patria son los enemigos del pueblo.

La Argentina actual es un satélite del imperialismo yanqui y su gobierno está al servicio de la oligarquía y de la burguesía.

Su pueblo, lógicamente, está tan en contra del imperialismo como de la oligarquía y de la burguesía, pero especialmente opuesto al gobierno que les sirve y a las fuerzas de ocupación que lo hacen
posible.

La unidad y la solidaridad
En la lucha cada uno agrega una pequena acción. Porque no se le puede pedir a un movimiento multitudinario que esté formado por santos y por héroes. Hay héroes y hay santos, pero no son todos. Los demás son hombres. Entonces somos solidarios en mayor medida con aquellos que se someten a un mayor sacrificio, eso es lo usual, eso es lo natural. Por eso digo, la solidaridad de que yo he hablado es para conseguir la unidad. La unidad nos da la fuerza, la solidaridad nos da la cohesión, y mantiene esa cohesión.
Conducción política y guerra integral

Lo que necesitamos es organizarnos.
Las masas no valen ni por el número ni por la capacidad de sus componentes, valen por la clase de dirigentes que tienen a su frente.

De ahí la importancia de los dirigentes de conducción y de los dirigentes de encuadramiento.

Los de conducción se encargan de la conducción estratégica, y los de encuadramiento de la ejecución de la lucha táctica. Pero todo esto necesita una unidad de concepción y una unidad de acción.

La unidad de concepción pertenece al comando estratégico y la unidad de acción pertenece a los comandos de la lucha táctica. Así debe ser, desde un punto de vista ideal, la organización de las fuerzas. Indudablemente que de la clase de conductor que se tenga depende en gran medida el éxito a que debe aspirarse.


Conducir no es mandar, conducir es persuadir
Conducir, no es como muchos creen, mandar.Conducir es distinto a mandar. Mandar es obligar; conducir es persuadir, y al hombre siempre es mejor persuadirlo que obligarlo.
En la conducción política ésta es una regla que no se puede romper en ningún caso.

Ahora, en la conducción política hay una serie de principios que conforman, diremos así, la teoría de la conducción, de la economía de fuerzas, la sorpresa, la continuidad del esfuerzo, en fin, un sinnúmero de principios que se realizan todos sobre un núcleo central, que es el principio de la economía de fuerza que dice que no se debe ser fuerte en todas partes para vencer políticamente; es suficiente ser más fuerte en el momento y en el lugar donde se produce la decisión. Todos los demás
principios obedecen a este, diremos, principio nuclear; sirven a ese principio todos los demás. Porque en esto parece que -como la organización de todas las cosas- es nuclear.

El estudio y la práctica
Jamás en la conducción política hay que obligar a nadie. Hay que persuadir a todo el que se pueda para que hagan las cosas sin forzar los acontecimientos.
En política no hay nada directo, no hay nada violento, no hay nada que llegue a forzar la voluntad de los hombres, sino a promover esa voluntad, concebirla y lanzarla.

El conductor político es un hombre que hace por reflejo lo que el pueblo quiere. El recibe la inspiración del pueblo, él la ejecuta y entonces pueden tener la absoluta seguridad que lo va a realizar mejor
porque los pueblos difícilmente se equivocan.
Para conducir un pueblo la primera condición es que uno haya salido del pueblo. Que sienta y piense como el pueblo. Quien se dedica a la conducción debe ser profundamente humanista.

El conductor siempre trabaja para los demás. Jamás para él. Hay que vivir junto a la masa, sentir sus emociones y entonces recién se podrá unir lo técnico a lo real.

La política no se aprende, la política se comprende, y solamente comprendiéndola es como es posible realizarla racionalmente.

Hay hombres que toda su vida han hecho política, pero nunca la han comprendido.

El éxito será siempre para éste que la haya comprendido, no para el otro que pretendió aprenderla. Porque la política es una sucesión de hechos concretos, en cada uno de los cuales las circunstancias varían diametralmente, hay cosas que son semejantes y que pueden dar inspiración, pero igual no hay nada.

En política nada hay igual
De manera que la experiencia está en comprender la política para ser más sabio en todas las ocasiones y no pretender aprenderla porque sabemos que la sucesión de hechos concretos y diferentes no dan ensenanza para ninguna ejecución política. Es decir, la juventud debe saber que para poder conducir han de prepararse en esto. La conducción por amateur no puede ser proficua en éxito. Es necesario dominar este arte.
El que quiera ser dirigente y no domine el arte de la conducción, y bueno, no va a llegar nunca lejos. Por eso es difícil encontrar hombres que sean capaces en la conducción, porque esto no se aprende de otra manera que sometiéndose a una disciplina científica, que dé los grandes conocimientos necesarios para abarcar el panorama, con una sensibilidad que es indispensable y una imaginación sin la cual no vale nada ver las cosas. Entonces con sensibilidad o imaginación, ver, base para apreciar; apreciar, base para resolver; y resolver, base para actuar. El deber de vencer es indispensable en la conducción. Aquel conductor que no sienta el deber de vencer, difícilmente va a vencer en cualquier acción.

El que quiere conducir con éxito tiene que exponerse. El que
quiera éxitos mediocres, que no se exponga nunca, y si no quiere cometer ningún error lo mejor es que nunca haga nada

Conducción estratégica y conducción táctica
Lo estratégico toma el conjunto de las operaciones. El conductor estratégico tiene cuatro misiones: mantener la unidad del Movimiento; mantener la unidad de doctrina; encargarme de las relaciones internacionales y revisar las grandes decisiones tácticas, que puedan tener influencia en la situación del conjunto.
El comando estratégico maneja el conjunto, sin detallar. La conducción táctica maneja la lucha en el teatro de operaciones.

Táctica es la lucha directa. Estrategia es la conducción de conjunto.

La lucha electoral es táctica. Ahora la orientación de eso lo da la estrategia.

No se puede decir cuando termina la estrategia y cuando termina la táctica, están ensambladas una contra otra y muchas veces, si no hay tiempo, y es necesario, la conducción táctica toma una medida estratégica y la consulta después con el Comando. Actúa a través de las directivas que él recibe del Comando Estratégico. Pero él actúa, él es el ejecutor de las decisiones estratégicas, el ejecutor en el teatro de operaciones donde no está el conductor estratégico.

Puede haber un comando general para manejar todo cuanto es posible, pero si no es posible eso, hay varios comandos tácticos que actúan por cuerdas separada.

La lucha táctica hay que manejarla encima. Táctica
es la lucha directa, estrategia es la conducción del conjunto.

La persecución del enemigo con todos los medios y todas las fuerzas y todas las acciones de lucha
Es indudable que la articulación, tanto del dispositivo estratégico como del dispositivo táctico para la lucha, trae, en algunos sectores, un cierto grado de confusión, porque no todos pueden comprender ni conocer lo que se está realizando a su lado, lo que indica que cuando uno está en una lucha de esa naturaleza, y está conduciendo una lucha de conjunto, cada uno debe mirar al frente, no mirar al costado, el companero está también en una tarea y en una acción.

Los tres empeńos de lucha

La guerra revolucionaria

La guerra revolucionaria es una guerra larga, sumamente larga y muy cruenta, donde el sacrificio de los hombres es una cosa penosa y prolongada, y quizás ése sea un camino si no hay otro camino.

La vía electoral

Quizás el camino mejor fuera la normalización institucional. Es la que se puede alcanzar en menos tiempo. ahora, tiene un inconveniente, la mala intención.

El enemigo se defiende
Pero siempre que un enemigo se siente vencido busca la negociación, busca la mesa de negociaciones y algunos quieren hacer trampa.

Dispositivo táctico
En los dispositivos políticos de superficie hay un sector que esta en la mesa de negociaciones, donde no debe haber un tonto, empecemos por ahí, otro sector esta en la acción política, persiguiendo, diremos incruentamente a ese enemigo, con medidas, con acciones.
En el campo de la conducción estratégica, las resoluciones no son discrecionales, sino que corresponden a etapas de la conducción.

Movilización y organización para una lucha activa y una lucha políti
ca
Unirse y organizarse...llamar a toda esa gente, ponerla de acuerdo, e ir dando un estado de unidad, de solidaridad y de organización; cohesionando a todo el dispositivo de lucha, que no sabemos cómo la vamos a emplear en esa nueva resolución y en consecuencia debemos prever las dos circunstancias; que se llame a elecciones, para la cual precisamos una perfecta organización o la mejor organización política posible; que no se llame a elecciones; la mejor organización de lucha. Pero como una cosa no está renida con la otra, podemos simultáneamente preparamos para una lucha activa, que puede desprenderse en el caso de que no se llame a elecciones o de una lucha política en el caso de que se llame a elecciones, para lo cual también debemos estar preparados.

La guerra revolucionaria o guerra de guerrillas

La guerra revolucionaria es una guerra de guerrillas, se realice en el campo o se realice en las ciudades, es decir, puede ser guerra de guerrilla urbana y guerra de guerrilla rural; según las características de cada región donde se la realice. Pero esto no es cosa nueva, probablemente haya sido la primera forma de guerra que ha existido.
La guerra de guerrillas no es otra clase que la guerra revolucionaria.

Guerra de desgaste
Hay un principio en el arte de la guerra que establece que cuando se tienen las fuerzas suficientes uno las reúne y las lleva a una batalla decisiva y en esa batalla decisiva juega la suerte de su decisión... pero cuando no se tiene esa fuerza suficiente para vencer en una batalla decisiva, se divide esta gran batalla, que se podría librar en conjunto, en miles de pequenos combates, donde venciendo en cada uno de ellos por las circunstancias especiales que ayudan a esta acción, es en cierta medida y a lo largo del tiempo, como si se diera una batalla decisiva, sumando todos estos éxitos tácticos. Por eso la guerra decisiva es cuando se va a una batalla, la otra es una guerra de desgaste.
Al enemigo muy fuerte uno lo va desgastando por partes, eso obedece a un viejo pensamiento de Confucio.

Confucio decía que una hormiga no puede matar a un elefante, pero sí se lo puede comer, es decir, es ir sumando esfuerzos, hasta ir desgastando y devorando, diremos así, la fuerza que se tiene enfrente. Esto es normalmente en los conflictos entre la fuerza y la opinión. La opinión tien
e mucha fuerza pero como opinión no tiene una fuerza activa para una lucha violenta, entonces esa fuerza de la opinión se va descomponiendo hasta formar las guerrillas.
En toda acción de guerra, los medios que se emplean son: uno, la potencia, por que la potencia lo ata a los elementos de lucha, en cambio el que no tiene la potencia no tiene otro remedio que multiplicar su acción por la movilidad.

Golpear donde duele y cuando duele
La guerra revolucionaria, en consecuencia, se trata de una guerra de movilidad: donde está la fuerza nada, donde la fuerza no está, todo, pegando cuando duele y donde duele... ése ha de ser, digamos así, el slogan de la guerra revolucionaria.
Ahora, indudablemente, que para que esto pueda realizase con éxito, porque el que tiene la fuerza, el que tiene la potencia, diremos así, va a seguir persiguiendo a esa acción de guerrillas y la larga lo va a acorralar en alguna parte hasta poder aniquilarlo. El secreto está en poder liberarse de ese peligro, para lo cual hay que tener una zona, diremos, que sea inmune a toda la acción de las fuerzas. Eso, por ejemplo, se puede producir por acción territorial, es decir, cuando se hace la guerrilla rural, la montana, el
bosque, donde es posible colocarse detrás de un obstáculo que no pueda ser fácilmente vencido por el otro se puede obtener zonas inmunes a la acción de la fuerza. Y la lucha de guerrillas urbanas: primero la sorpresa, es el factor fundamental, para realizar en la acción, y después, los medios de movilidad para desaparecer inmediatamente de producido el golpe.

Sorpresa y movilidad

Si se golpea allí donde duele y cuando duele y, después, cuando concurre la fuerza que ha de reprimir, desaparecer; es decir, la sorpresa y la movilidad, ahí están los dos factores fundamentales de ese tipo de guerra que se desarrolla dentro de las zonas urbanas. Ahora naturalmente que esto
presupone que no puede ser una cosa improvisada.
En la guerra no hay nada que pueda ser improvisado. La guerra hay que estudiarla bien, prepararla bien y realizarla bien. Cada uno de los grupos que actúan en esto, deben ser grupos que ejerciten estas acciones, se llaman acciones de comando en la guerra regular y éstas se preparan minuciosamente.

Esto tiene probabilidades de éxito, es decir, no se improvisa nada. Diremos...una acción de éstas se concibe, se prepara, se ejercita y después recién se realiza. Es decir, el éxito depende de toda la acción, de toda esa preparación y de toda esa organización. El éxito a nadie le sale al paso, no es obra de la casualidad.

El éxito es obra de la previsión, de la organización y de la realización.
Cada una de estas acciones es una pequena batalla que se libra y sino se ha omitido nada y si se ha asegurado bien toda la acción que se va a realizar.
Extremar las medidas de seguridad...no puede fallar.
Cuando fallan es por falta de preparación o por una mala concepción o por una falta de organización.

No puede fallar porque usted pega donde nadie lo estaba esperando; en consecuencia, usted va preparado hasta los dientes y armado hasta los dientes, y los otros no. Entonces no puede fallar, si se hace bien y, como decimos, esta guerra de guerrillas es hija de estas acciones.

Miles de pequeńos combates

Si se realizan veinte, treinta, cincuenta. cien, bueno, eso equivale a una
gran batalla que se da diluida, diluida en muchas partes.
Esto es la guerra revolucionaria como se la ha llamado ahora. Se la llama guerra revolucionaria porque se está haciendo una guerra de guerrillas para una liberación de los países y para una liberación de los pueblos. Entonces, es revolucionaria.

Una acción bien preparada no puede fallar...diremos, una acción de ésta, se concibe.
El éxito no le sale al paso por suerte ni por casualidad. Esto es, se concibe, se prepara, se ejercita y después, recién, se realiza. Es decir, el éxito depende de toda esa acción, de toda esa preparación y de toda esa
organización. El éxito a nadie le sale al paso, no es obra de la casualidad. El éxito es obra de la previsión, de la organización y de la realización.

Guerra integral
Cuando se habla de nación en armas se está hablando de la guerra internacional, es decir, de situaciones estratégicas que enfrentan a dos naciones, que se movilizan total y absolutamente para enfrentar esa situación de guerra.
De manera que dentro del concepto convencional de la guerra, esa lucha se refiere a la lucha internacional. No se puede aplicar eso porque un pueblo se levante, que se levanta en una guerra interna, eso no puede ser una nación en armas, porque al decir "nación en armas" uno está indicando el concepto de nación y aquí no es el concepto de nación, es el concepto de pueblo.

En cambio la guerra revolucionaria que realiza un pueblo en la situación en
que señalamos puede llamarse guerra integral. Guerra integral, porque se hace por todos los medios, en todo momento y en todo lugar. Es decir, cada uno de los que forman esa fuerza popular que está en lucha, desde la manana a la noche, él hace en cada lugar y en cada momento su acción de guerra, su lucha. Es decir, buscando danar siempre al enemigo cualquiera sea la situación en que él se encuentre. Esto da lugar a que se empleen todos los sistemas y métodos para realizar esa lucha. Por eso puede ser una guerra integral, pero claro, no en el concepto convencional de la nación en armas, que es una cuestión que se refiere a la guerra internacional.
Aunque dada la situación estratégica de la Argentina y de que el gobierno que detenta el poder responde a intereses imperialistas, es también una lucha nacional contra un enemigo externo pero se realiza en un terreno totalmente distinto. En un ámbito también distinto y con fuerzas también
distintas. Es decir, no se le puede aplicar, sino por extensión, quizás, el concepto de guerra integral; pero realmente el problema no responde a la calificación de la que convencionalmente se llama la "nación en armas".
Es una lucha, naturalmente, todas las luchas representan la mismo. Son voluntades contrapuestas que emplean los medios a su alcance para imponer su propia voluntad.

Para vencer hay que desarmar al enemigo

Para imponer la voluntad de acuerdo a los cánones, diremos así, de la guerra misma, de la lucha, hay que desarmar al enemigo y tenerlo a distinta posición para que él haga lo que nosotros queremos; ésa es la única manera de llegar a una decisión. Para eso, se emplean la lucha activa y todos los demás medios de lucha: desde la acción insidiosa de todos los días, hasta el enfrentamiento activo cuando no hay más remedio. Y eso es lo que caracteriza a este tipo de lucha popular.
La violencia no se puede vencer sino con otra violencia mayor, y en la lucha los bandos contrapuestos tratan de emplear la violencia cuando los otros medios son ineficaces.

Lucha política y lucha popular; lucha ideológica y lucha militar.

Luchamos por el gobierno y por el poder, construyamos nuestro poder de decisión.

Trasvasamiento, organización y socialismo nacional
Hemos hablado de la necesidad de un trasvasamiento generacional. Ello emerge de la necesidad insoslayable de mantener el estado juvenil del Movimiento. Se trabaja normalmente para el futuro y ese futuro por fatalismo histórico y biológico, diremos aquí, corresponde a las generaciones jóvenes.
Un movimiento que sea o que represente una revolución trascendente, difícilmente puede ser realizado por una generación sino por varias de ellas.

La historia es bien clara en esto; la Revolución Francesa tuvo casi treinta
anos de preparación, a través de los enciclopedistas. Bien, ya treinta anos es una generación, la Revolución Rusa tuvo como sesenta, el pobre Lenin fue el que preparó todo eso y no pudo alcanzar sino una pequena parte de la Revolución y quedó marginado. ¿Por qué?Y, porque la generación que le sucedió lo reemplazó.
Es indudable que esto da un derecho a la juventud, es el derecho de intervenir en el quehacer actual, preparando el cambio generacional. Sino los movimientos en
vejecen y mueren; lo que se trata es, precisamente, de hacer ese cambio generacional a fin de que se remoce el movimiento, se perfeccione y se adapte a las nuevas etapas.
Las revoluciones cumplen normalmente cuatro etapas: la primera es la doctrinaria -son los enciclopedistas de los franceses y es Lenin en Rusia, en la Revolución Rusa-; la segunda etapa es normalmente la toma del poder, o el golpe de Estado -es Napoleón del 18 Brumario, y es Trotsky con los mil en Moscú-; la tercera etapa es, diremos, la etapa que da verdaderamente la ideología, que inculca eso -esa ideología-, es Napoleón en el Imperio y es Stalin en la Revolución Rusa. O sea la etapa dogmática, donde se mete el dogma, y la cuarta y definitiva es la institucionalización de la revolución, es la primera República Francesa después de la Revolución, y es Kruschev que anula el culto a la personalidad a fin de reemplazarlo por la institucionalización.

Claro, cada una de estas etapas lleva un largo
, un largo recorrido en la historia, y los mismos hombres difícilmente llegan. Entonces esa preparación, diremos así, para las nuevas generaciones es lo que hemos llamado nosotros el trasvasamiento.
Es decir, que es necesario ir preparando los dirigentes, porque las masas evolucionan solas y cuando están imbuidas de una ideología y puestas en marcha por una doctrina, las masas continúan, pero los dirigentes son los que deben ir evolucionando en sí, y preparándose para nuevas circunstancias.

Normalmente, las ideologías no cambian, sino en largos períodos de la historia. Ha habido ideologías para la Edad Media, ha habido para la etapa capitalista, hay ahora una para la etapa socialista, en fin, pero duran siglos las ideologías. En cambio las doctrinas -que son la forma de ejecución de esa ideología-, ésas varían con las circunstancias de la aplicación.

A medida que se va aplicando esa ideología, las circunstancias, el tiempo, el espacio, en fin... cambian. A ese cambio es al que nosotros debemos ir acostumbrando a las nuevas generaci
ones.
Esos dirigentes que se forman para las nuevas generaciones deben ir bien en claro, a través de una preparación humana acabada, que permita dar continuidad, es decir, que una generación pueda entregar sus banderas a la que sigue, para que ella las haga triunfar, aplicándolas de acuerdo con las circunstancias y el lugar en que eso ha de realizarse.

Las banderas de Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política son inamovibles, por lo menos por un largo período de nuestra historia serán inamovibles. Luchamos por eso, esas banderas son tomadas por las nuevas generaciones que las prolongan
en el tiempo.
La intervención de la mujer en la política y los derechos políticos de la mujer tienen su razón de ser revolucionaria.

Entre el nacimiento y entre los seis años se forma el subconsciente de los niños. Allí es donde hay que meterle las ideas, porque de eso no se independiza jamás.

Esta preparación ya viene desde la ninez.

Como dice el famoso refrán espanol: -Detrás de mí vendrán los que buenos me harán.

Si la juventud desde la ninez está preparada en eso, lo absorbe rápidamente y entonces se produce normalmente el cambio generacional. Porque esa juventud comienza a crear y realizar.

En política -donde la conducción es un arte- se forma a los dirigentes de la juventud, los dirigentes de conducción y los dirigentes de encuadramiento, que es lo que necesita la masa par
a su conducción en la lucha táctica. Bueno, esa gente ya viene preparada, necesita un poco de conocimiento de la conducción y entonces se puede desempenar y desenvolver bien.
Los viejos deben arrimar su experiencia, porque ellos, por egoísmo, no le dan a la juventud esa experiencia, llega un momento en que biológicamente ellos desaparecen de viejos, se mueren, ¿y quién los reemplaza? De manera que su egoísmo es sumamente negativo para la acción de continuidad de una revolución.

Por eso los viejos tienen que pasar esa experiencia a los jóvenes, porque a ellos les va a servir. Porque cuando llegamos a viejos sabemos mucho, pero ya no nos sirve para nada, hay que pasárselo a los que le pueda servir.

Entonces eso es el trasvasamiento generacio
nal del que nosotros hablamos.
El cambio generacional es prolongarse hacia el futuro.
Es claro, y prolongarse hacia el futuro y proyectarse racionalmente, es decir, que esos jóvenes reciban una experiencia que ellos no tienen.

La ofensiva antiimperialista

La liberación de los pueblos oprimidos


El capitalismo con su fuerza; que es el liberalismo, está luchando para no ceder, como los senores feudales lucharon con la Revolución Francesa, también para no ceder. Pero indudablemente los acontecimientos históricos del mundo ya las han aceptado. Restan dos grandes focos de reacción (que en el fondo están totalmente de acu
erdo...): uno el capitalismo yanqui y el otro el comunismo ruso.
El acuerdo de las superpotencias...Yalta y Postdam fueron los instrumentos del acuerdo. Por eso es posible invadir Santo Domingo con veinte mil marines, con el OK ruso. AY poco después las fuerzas de Varsovia copan Checoslovaquia con el yanqui! ¿Están peleados?, quizás enfrentados ideológicamente, pero políticamente están perfectamente de acuerdo.


La coexistencia pacífica


Contra ese acuerdo es que el Tercer Mundo lucha.

El Tercer Mundo se está integrando y est
á más integrado de lo que muchos creen, indudablemente que ése es el mundo del porvenir, no es el otro mundo, el del porvenir. Los imperialismos cumplen un fatalismo histórico una parábola: nacen, crecen, se desarrollan, envejecen, decaen y mueren.

Desarrollar la crítica y la autocrítica


Es indudable que la conducción tiene siempre sus riesgos, porque es necesario arriesgar para obtener los resultados apetecidos. Pero, en la conducción, todos los órganos de las distintas graduaciones tienen una misión.
Hay cuantro misiones en la conducción y son:
Mantener los principios de la doctrina, mantener la unión de todos, tomar las resoluciones estratégicas, y revisar las resoluciones tácticas que puedan tener alguna implicancia en el aspecto estratégico.
Todos los problemas están en el horizonte directivo, la masa es inconmovible, firme, ha asimilado la doctrina, la vive, la siente, es decir, no solamente conoce la doctrina, sino que la tiene inculcada en sí, la siente y la conoce. Bien, los dirigentes también, quizás mejor que ellos, pero en el horizonte directivo siempre hay intereses y facciones, hay grupos, intereses de grupos, intereses personales, que llevan a enfrentamientos y luchas.
Hagamos crítica, pero primero autocrítica; crítica interna con sentido político.
Indudablemente que esa tarea es una tarea que desgasta mucho y que ha desaprovecharse para hacer la crítica y hacer, muchas veces, la autocrítica, porque el que tiene que resolver está siempre expuesto a cometer errores.

Cuando uno cumple una misión racionalmente es difícil que se equivoque. Pero, indudablemente, la conducción es un acto humano, y el hombre está expuesto a desviaciones de una u otra naturaleza.

Unidad y organización con crítica y autocrítica Por
otra parte, ambicionar una organización perfecta en la conducción política es una cosa muy difícil; en política rara vez existe el orden, a lo que hay que acostumbrarse, en consecuencia, es a aprender a manejar también el desorden. En política es consustancial el desorden con la actividad política; en consecuencia, el conductor que quiera meterse en eso tiene que acostumbrarse a manejar el desorden.

La organización revolucionaria
Una vez que se ha conformado ya un movimiento con un líder al frente, no es tan fácil transformarlo en una organización, porque, en general, la gente se resiste a eso. Pero hay que tener en cuenta que el hombre no vence al tiempo, lo único que puede vencer al tiempo es la organización.
Una organización revolucionaria que permita al Movimiento, a través de organismos, ir conformando y cumpliendo los objetivos señalados más los nuevos objetivos que las circunstancias nuevas vayan produciendo.

Una etapa en la revolución, podemos decir, es la etapa doctrinaria de la revolución. Luego vienen la toma del poder, la etapa gregaria, y luego vendrá la institucional.

Con la organización debe venir un cambio, porque si no el Movimiento envejecerá y terminará por morir como todo lo viejo. Entonces, para evitar ese proceso, está el camino orgánico y el camino de remozamiento del Movimiento, por cambio generacional.

Si aparece un hombre que pueda catalizar la voluntad de todo el movimiento, será ese hombre, a la cabeza de ese movimiento, el que lo llevará.

Si no aparece un hombre esclarecido que pueda provocar en el campo táctico esa lucha que es indispensable para triunfar, no habrá más remedio que recurrir a la organización.

La conducción colectiva de la organización revolucionaria
Por eso la previsión está en esto: organicémonos, marchemos organizadamente.
El hombre que dirige o conduce una revolución necesita de la organización. De manera que no puede estar renido lo uno con lo otro.

La organización puede, en caso necesario, reemplazar la carencia de un conductor, es decir, buscar la forma de vencer al tiempo.

Hay ejemplos en la historia, por ejemplo, el ejército de Napoleón, que era formidable, desaparece con Napoleón, ¿Por qué? Porque no tenían la organización necesaria.

Se debe formar una organización que pueda vencer al tiempo, es decir, desaparecida la conducción, que aparezca otra conducción, puede ser un hombre o puede ser una organización.

Así como la organización se articula en el espacio, toda la lucha se articula también en el tiempo, Hay cosas que son permanentes, como es una ideología.
Arriar las banderas de justicia social, de independencia económica y de soberanía política, eso es muy difícil porque son cosas permanentes, En cambio, la doctrina, que son las formas de ejecución de la ideología, esas varían de acuerdo a las circunstancias, evolucion
an con la evolución. El cambio generacional va buscando remozar en el tiempo esas formas de ejecución.

El socialismo nacional


La determinación del término socialista, hoy en el mundo es muy difícil, porque toma una enorme gama de extensión, que va desde, diremos, un movimiento internacional dogmático, hasta una abiertamente, democrática. Dentro de eso hay miles de gradaciones, y uno lo puede observar en los cinco continentes los distintos sistemas, todos basados en un socialismo. Ahora, existen las monarquías gobiernos socialistas, existen los movimientos marxistas, también socialistas. Entre la extrema izquierda y la extrema derecha, se escalonan todos los socialismos habidos y por haber.

Nuestro Movimiento, en ese sentido, es mucho
más simple, es indudablemente de base socialista. ¿Por qué? Porque pivotea sobre la justicia social, que es la base de toda nuestra promoción revolucionaria.
El socialismo nuestro puede caracterizarse así: en estos dos siglos, como ya he dicho anteriormente, se ha producido un avance extraordinario que supera a los diez siglos precedentes. Esto ha estado en la máquina, la empresa, la ciencia, la técnica y el hombre.


El Capitalismo


Es el capitalismo nacido en la Revolución Francesa, que en estos dos siglos desde la Revolución Francesa hasta ahora, ha hecho un sistema que, no podemos negar, ha hecho avanzar al mundo de una
manera extraordinaria. Especialmente en el aspecto científico y técnico. Pero los pueblos con esos medios técnicos se han esclarecido por la facilidad de la dispersión de las noticias, del conocimiento, y estos pueblos se dan cuenta de que se ha avanzado, estos dos siglos, extraordinariamente. pero a costa de un tremendo sacrificio de los pueblos. Entonces los pueblos piensan hoy, ese mismo avance podrá ser más lento quizá, pero se puede hacer sin necesidad de sacrificar a los pueblos.
Lo que se anhela es eso, seguir luchando por un progreso, quizá no tan rápido como han sido estos dos siglos, pero sí más justo.

Es decir, sin que el sacrificio gravite tremendamente sobre la espalda de los pueblos, como ha estado gravitando hasta
ahora a través del sistema: capitalista.
Pero es que entre el socialismo internacional dogmático y el capitalismo la diferencia no es tan notable, porque uno es un capitalismo de Estado y el Otro, es un capitalismo individualista. Los dos someten, uno intensifica al hombre, e indudablemente el progreso es extraordinario porque es una colmena en acción; el otro es un capitalismo individualista. Los dos someten, y obtienen también grandes resultados. Pero los dos son en base al sacrificio de los pueblos.
Reemplazar el sacrificio por el esfuerzo.

Que ese sacrificio desaparezca y que se realice el mism
o trabajo sin sacrificio, sólo con esfuerzo.
Es decir, que el hombre sea de la comunidad, pero la comunidad también sea del hombre.

Congeniar lo individual con lo colectivo es el proyecto revolucionario y el hacerlo es una de las formas del socialismo.

Cada comunidad tiene su propia idiosincrasia y sus propios valores intrínsecos, que es necesario respetar. No son iguales dos comunidades, son las características distintas en las que influye hasta la situación geográfica, absoluta, la situación geográfica relativa, la raza, en fin, un sinnúmero de circunstancias que gravitan sobre la formación de esa comunidad.

Un socialismo nacional creado desde el pensar y el sentir del pueblo ...un socialismo justo.

Es decir, no es cuestión de adoptar, sino en algunas circunstancias adoptar, y en otras de crear. Porque la suprema condición del arte
de conducir a los pueblos es precisamente la creación. Y para crear hay que someterse a las circunstancias naturales del hecho que uno pretende crear.
Porque no se puede hacer un socialismo igual para un mujik de la zona asiática que para un hombre en la pampa argentina. Los dos son campesinos, pero son diametralmente opuestos en todas sus manifestaciones anímicas y físicas. Y el medio es también diferente y la actividad es también distinta.

Y si en eso es necesario sacrificar algunas cosas, será necesario sacrificarlas.
Para gozar de algunas es necesario sacrificar otras. Ese es el proceso de pesos y contrapesos que en toda comunidad establece el verdadero equilibrio de realizaciones.


Terminar con la explotación capitalista

El mundo ha cambiado, ésa es una imposición del mundo. El mundo que va en una evolución con los pueblos que ya están esclarecidos, y en consecuencia...

Los pueblos rechazan el desarrollismo, el neocapitalismo y los demás proyectos imperialistas ...pueblos que se niegan a seguir un proceso de sacrificio cuando eso se puede reemplazar con un simple esfuerzo, que hasta puede ser agradable, el sacrificio no es agradable para nadie.

En consecuencia ésa es la aspiración: la dignificación del hombre, la dignificación del trabajo, a través del cual se puede crear y se puede construir. Pero para que se realice, no es necesario que tenga un policía atrás con un fusil, ni que esté el patrón con un garrote insultándole mientras realiza su trabajo. Es decir, que en condiciones dignas un hombre se desarrolla, se realiza a sí mismo.

Lo que no es aceptable es que en una comunidad puedan existir tipos que no producen ni siquiera lo que consumen. Porque una comunidad donde abundan los que consumen y no producen, es una comunidad que no va a ninguna parte. Ahora, para producir, al hombre hay que darle las condiciones de dignidad, de felicidad y de tranquilidad, para que pueda producir sin sacrificios, eso es lo que nosotros queremos.

La única manera conocida para terminar con el antagonismo entre hombre y la comunidad, seria indudablemente desmontar un poco el egoísmo. Y eso nosotros lo decimos precisamente en nuestra ideología. Que el hombre termine un proceso de explotación de su egoísmo, sacrificando gran parte de él en beneficio de la comunidad. Solamente así se puede arribar a una comunidad organizada.

El individualismo es la escuela nefasta y neg
ativa de ganar haciendo mal a los demás en vez de ganar siendo más capaz y más moral que los otros. Ese es el espíritu maldito del individualismo, carente de sentido social y de sentido político, que no sólo ha hecho de cada hombre un lobo, sino que ha hecho lanzar a unas naciones contra otras.
Y el hombre podrá independizarse, solamente, en una comunidad organizada. Donde cada uno haga lo suyo, realizándose dentro de una comunidad que también se realiza.

Ya que es muy difícil que un hombre pueda realizarse en una comunidad que no se realiza, la comunidad organizada tiende hacia ese fin y, por eso. nosotros, a nuestro proceso ideológico enunciado, lo hemos llamado la comunidad organizada. Porque es la comunidad organizada, precisamente, aquélla donde el hombre puede realizarse mientras se realizan todos los hombres de esa comunidad en conjunto.

La comunidad organizada será la creación colectiva y consciente de todo el pueblo

La comunidad organizada es el punto de partida.



Links Relacionados:


Filmacion (en 14 partes):

  1. http://www.youtube.com/watch?v=YlQUMCkL1tY
  2. http://youtube.com/watch?v=4BZk-VV66cw
  3. http://youtube.com/watch?v=6gW1fPRYG4Y
  4. http://youtube.com/watch?v=fE3JmCXgs7k
  5. http://youtube.com/watch?v=lcIfLNi_1bc
  6. http://youtube.com/watch?v=TJlERcXaL5w
  7. http://youtube.com/watch?v=LXX1ALGxoIE
  8. http://www.youtube.com/watch?v=I-dq2rkDmSk
  9. http://youtube.com/watch?v=msJnQi1V2ZQ
  10. http://youtube.com/watch?v=MQOVBfZrVvw
  11. http://www.youtube.com/watch?v=wIcDGY9ddB0
  12. http://www.youtube.com/watch?v=oYOTNWa3gnE
  13. http://www.youtube.com/watch?v=LXtxOmyWLyE
  14. http://www.youtube.com/watch?v=GjwzECviMGo