Eduardo Galeano utilizó en su libro "Patas Arriba. El mundo al revés", el ejemplo de la condena a muerte de Ceausescu como muestra de la manipulación informativa. Al presidente rumano se le acuso, como justificación del golpe de estado de diciembre de 1989, de una matanza de Timisoara que no existió, aunque si existieron combates callejeros entre manifestantes y policia.
La acusación de genocidio y la ejecucion del matrimonio fue decidida principalmente por el ejercito, cuyos generales dirigieron el golpe de estado bajo las ordenes de Moscu y Washington, y se quitaron de encima al incómodo personaje, que sabia demasiado, y tenia todavia mucho apoyo entre la ciudadania rumana (Rumania fue el unico pais del este socialista en el que se instauro el socialismo con resistencia de parte de la poblacion y de los miembros de las milicias), con el fin de poder llevar a cabo la destrucción del pais sin demasiados problemas (para los dirigentes y nuevos capitalistas, porque para los trabajadores en 1990 comenzaron los verdaderos problemas).
Pero esta acusacion, como escribe Galeano, fue solo una puesta en escena, similar a las que se construyeron para acabar con el poder o la vida de otros "dictadores" cuyo mayor delito fue no seguir las reglas impuestas desde Wall Street y sus normas economicas.
Rumania habia terminado de pagar la deuda externa pocos meses antes del golpe de estado. Rumania habia demostrado que un pais podia librarse de la condena de la deuda exterior, y empezar a actuar con libertad, algo que jamas le perdonaron los que pretendian convertir el pais en una colonia, y que planificaron todo el proceso postgolpista de destruccion industrial y privatizacion de recursos economicos para poner en las manos de las elites nacionales e internacionales la riqueza del pueblo rumano.
El caso de Timisoara, donde se desenterraron muertos de los cementerios para hacerlos pasar por victimas de la represion "dictatorial" fue la gota que colmo el vaso para, aprovechando las circunstancias de caida del socialismo en los paises vecinos, "meter mano" e "hincar diente" en las propiedades del pueblo rumano, para volver a llevar al poder a la burguesia, a las oligarquias, y convertir a Rumania en un satelite del imperio capitalista, en una colonia, en un pais vacio, pobre, surtidor de mano de obra barata, prostitucion, y recursos naturales de libre explotacion.
El periodista uruguayo utilizo la manipulacion que justifico la anatemizacion de los Ceausescu, el poco antes "gran amigo de occidente", y llevo a que su ejecucion, como la de Sadam Hussein mas tarde, se entendiera como "la muerte de un dictador" (aunque la mayoria de los que asi lo entendieron y aplaudieron viven bajo la cruel y criminal dictadura del capital, la mas destructiva e inhumana de la historia, la que mas pobreza, sed, desigualdad, explotacion y muerte ha provocado).
Por otro lado, Jose Maria Alvarez en su blog dice hoy que asesinaron a Ceausescu (por cierto en un crimen todavia no juzgado) para que Rumania no pagara su deuda externa. Aunque en el sentido tiene toda la razon, se equivoca solo en que Rumania ya habia pagado toda su deuda, en el mes de abril de 1989. Esa libertad de un pais soberano, sin dependencias de ninguna potencia o intereses supranacionales, era insoportable para las grandes potencias, entre otras razones también por el ejemplo que podria suponer para el resto de paises en desarrollo, campo reservado para la reparticion entre los buitres del capitalismo.
Tambien acierta, esta vez de pleno, Jose Maria Alvarez cuando describe en lo que se ha convertido Rumania: "Actualmente el país balcánico es un cenagal, lleno de mafiosos amparados por una supuesta democracia, algo parecido a lo que vemos todos los días (corruptelas, mafias adineradas, medidas económicas ejecutadas por un Parlamento que no representa a nadie, etcétera, etcétera.) en el régimen de la familia de los Borbones".
A continuación, el breve pero, como todos los suyos, contundente texto de Eduardo Galeano, que titula La Era de la Informacion, porque se trata del mundo al reves, en el que la mentira se convierte en verdad, la democracia en dictadura, y viceversa. Un ejemplo de como el capitalismo se construye, ademas de sobre cadaveres, sobre mentiras.
La Era de la Información
En vísperas de la Navidad del 89, pudimos todos contemplar el más horrendo testimonio de las matanzas de Nicolae Ceausescu en Rumania.
Este déspota delirante, que se hacía llamar El Danubio Azul del Socialismo, había liquidado a cuatro mil disidentes en la ciudad de Timisoara. Vimos muchos de esos cadáveres, gracias a la difusión mundial de la televisión y gracias al buen trabajo de las agencias internacionales que nutren de imágenes a los diarios y a las revistas. Las hileras de muertos, deformados por la tortura, estremecieron al mundo.
Después, algunos diarios publicaron la rectificación, que pocos leyeron: la matanza de Timisoara había ocurrido pero había cobrado un centenar de víctimas, incluyendo a los policías de la dictadura, y aquellas imágenes espeluznantes no habían sido más que una puesta en escena.
Los cadáveres no tenían nada que ver con esa historia, y no habían sido deformados por la tortura, sino por el paso del tiempo: los fabricantes de noticias los habían desenterrado de un cementerio y los habían puesto a posar ante las cámaras.
Para descargar el libro de Galeano, "Patas Arriba. La escuela del mundo al reves"
Occidente impidió, con un magnicidio, que Rumanía saldara su deuda externa
