El argumento de la naturaleza humana consiste en lo que Bourdieu llama biologización de las cosas. La biologización consiste en convertir algo social (el machismo, por ejemplo) en algo biológico. Y si algo es biológico no podemos cambiarlo, y por tanto nos tenemos que aguantar. Bourdieu explica que esto se utiliza en gran medida en lo referente a la dominación masculina ("el hombre es superior por naturaleza", "las mujeres se ocupan de los niños porque tienen un vínculo natural", "esto ocurre en todo el mundo animal, es algo biológico" etc.).
Por supuesto, este también es el argumento estrella para la dominación económica. La hegemonía del capitalismo vino acompañada de un discurso sobre la naturaleza humana que ha calado muy bien en la sociedad y que viene a decir que somos todos malos, individualistas y egoístas por naturaleza. Sin la aceptación de este discurso el capitalismo difícilmente podría sobrevivir, y menos en su fase actual.